¿En qué punto está el Employer Branding en España? Claves de nuestro 1er Estudio Sectorial

La marca empleadora ha ganado peso en el discurso empresarial en los últimos años. Sin embargo, los datos de nuestro 1er estudio sobre el estado del Employer Branding en España invitan a ir un paso más allá, porque además de reconocer su importancia, es necesario analizar cómo se está gestionando en la práctica.

En PrideCom, como especialistas en employer branding, detectamos la necesidad de contar con datos reales y abrir una reflexión más profunda sobre la madurez de esta disciplina.

Tras encuestar a más de 200 profesionales entre octubre de 2024 y febrero de 2025, estas son algunas de las claves que definen el momento actual.

Una disciplina estratégica… con margen de evolución

El 73% de las organizaciones considera que el employer branding es importante para su futuro y un 70% afirma contar con una estrategia activa.

Sin embargo, el propio estudio introduce un matiz relevante: solo el 11% percibe que los avances se están produciendo de forma rápida.

Este dato sugiere que, aunque la disciplina ha ganado reconocimiento, su desarrollo todavía no es homogéneo. La intención estratégica está presente, pero su aterrizaje en el día a día sigue siendo desigual.

¿Dónde se pone realmente el foco?

El reparto del tiempo de los profesionales refleja bien esta realidad:

  • Comunicación externa (42%).
  • Estrategia (37%).
  • Comunicación interna (21%).

 

Los datos apuntan a un equilibrio, todavía en construcción, entre lo que las organizaciones proyectan hacia fuera y lo que ocurre dentro.

En este contexto, la Propuesta de Valor al Empleado (EVP) empieza a ganar protagonismo, aunque no siempre actúa como eje vertebrador de la toma de decisiones.

Dicho de otro modo: el estudio sugiere que todavía existe margen para reforzar la conexión entre narrativa y experiencia real.

Medición: el gran reto pendiente

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el relativo a la medición.

El 48% de los profesionales afirma no evaluar sus acciones de marca empleadora. Y, en los casos en los que sí se mide, predominan indicadores de actividad y conversión:

  • Candidaturas por oferta.
  • Engagement en redes sociales.
  • Tasa de aceptación.

 

Indicadores como el eNPS, más vinculados a la experiencia del empleado, aparecen en un segundo plano.

A la luz de estos datos, se abre una reflexión clara: existe una oportunidad para evolucionar hacia modelos de medición más integrales, que permitan entender no solo el alcance, sino también el impacto real en la experiencia.

Inversión: avance con margen de visibilidad

El estudio identifica a sectores como banca, hostelería y tecnología como los más activos en inversión en esta disciplina, y señala que un 28% de las organizaciones supera los 50.000 € anuales.

Sin embargo, casi la mitad de los profesionales (47%) desconoce si su empresa cuenta con un presupuesto específico.

Este dato apunta a un posible reto en términos de visibilidad y alineación interna: contar con recursos es clave, pero también lo es que estos sean conocidos y gestionados de forma estratégica.

Horizonte 2026: hacia un equilibrio entre atraer y fidelizar

Actualmente, la atracción de talento sigue siendo la principal prioridad. No obstante, los datos muestran una evolución clara: de cara a 2026, la fidelización ganará peso hasta situarse al mismo nivel.

Este cambio plantea un reto relevante para las organizaciones: pasar de modelos centrados en la captación a estrategias más equilibradas, donde la experiencia y la retención jueguen un papel central.

Para lograrlo, los profesionales identifican tres necesidades clave:

  • Más equipo especializado.
  • Mayor inversión.
  • Y una cooperación real entre RRHH, Marketing y Comunicación.

 

Una oportunidad para avanzar como disciplina

Más allá de los datos, el estudio deja una conclusión de fondo: el Employer Branding está en un momento de consolidación, pero también de evolución.

Los resultados reflejan una disciplina cada vez más presente en la agenda, pero con recorrido en aspectos como la medición, la integración interna o el verdadero impacto en la experiencia.

La pregunta, por tanto, no es si las organizaciones están trabajando su marca empleadora, sino: ¿hasta qué punto lo están haciendo con un enfoque realmente estratégico?

Accede al estudio completo y descubre los insights principales.

 

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